Hay volatilidad de sus costos operativos por depender del gas natural de EU
La Comisión Federal de Electricidad (CFE) puede gestionar los riesgos de ejecución asociados a su plan de inversión de 30 mil millones de dólares hasta el año 2030, pero su dependencia del gas natural importado hará que sus costos operativos sean volátiles, advirtió Moody’s.
“El programa de gasto ampliaría la producción eléctrica de México y mejoraría la confiabilidad de su sistema eléctrico nacional, pero cualquier aumento en la cotización del gas natural, gran parte del cual México debe importar, elevaría el riesgo crediticio de CFE”, indicó la calificadora.
La calidad crediticia de la empresa, expuso, se beneficia de una alta probabilidad del apoyo gubernamental. Incluso, ese apoyo eleva la calificación crediticia de la empresa cuatro niveles por encima de su evaluación crediticia base “ba3”, la cual no considera el apoyo estatal.
Moody’s mencionó que, por ahora, el crecimiento de la demanda y los precios relativamente bajos del gas natural respaldan el crédito que ha tomado la CFE.
Advirtió que los precios del gas natural debilitarían tanto el desempeño operativo de CFE como sus indicadores crediticios.
El plan de inversión de CFE de 30 mil millones de dólares a cinco años; es decir, a 2030, respaldan el esfuerzo de México por añadir alrededor de 28 gigavatios (GW) de nueva capacidad para 2030, refirió Moody’s. La mayor parte provendrá de proyectos de energía renovable, además de nueva infraestructura de transmisión y distribución.
Sin embargo, en su análisis, la calificadora sostuvo que si bien la CFE tiene la capacidad de sortear retrasos y sobrecostos, un shock en los precios del gas natural debilitaría su desempeño operativo y añadiría presión crediticia durante este periodo.
El plan de expansión de CFE avanza en un entorno global que incluye políticas arancelarias de Estados Unidos y restricciones en el suministro de equipos de turbinas de gas, “lo que incrementa los costos de importación y el riesgo de retrasos en la entrada en operación de los proyectos”, aseguró.
Mencionó que el sobrecosto podría ser de 150 por ciento en el desarrollo de centrales de ciclo combinado a gas (CCGT), y de 10 por ciento en los de proyectos de energías renovables y de transmisión y distribución.
“CFE cubriría 80 por ciento del financiamiento incremental con nueva deuda, y el resto con su generación interna de efectivo”, afirmó.
En este escenario, CFE podría absorber los mayores riesgos de ejecución derivados de los sobrecostos, manteniendo su calidad crediticia.
A medida que México se vuelve cada vez más dependiente de las importaciones de gas natural estadunidense, un aumento abrupto en los precios afectaría la calidad crediticia independiente de CFE.
“No obstante, la compañía eléctrica probablemente podría recuperar los mayores costos derivados de un choque de precios en 2027 en pocos años”, proyectó.
El viernes, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que el plan de CFE considera desarrollar alrededor de la zona metropolitana de Guadalajara una planta de ciclo combinado de 500 megavatios, con posibilidad de expandirse a mil en una segunda etapa.
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