Esta actividad del marco legal energético vigente permite a los consumidores generar su propia electricidad en sitio de manera aislada o interconectada con la red de la CFE.
En el primer año de funcionamiento del nuevo régimen legal para el sector eléctrico se han otorgado 24 permisos de autoconsumo tanto interconectado como aislado, mismos que suman 245 megawatts instalados, lo que refleja el apetito de los consumidores de energía por este modelo que típicamente consiste en generación en sitio mediante techos solares y plantas de combustión interna y cogeneración a gas natural.
La Asociación Nacional de Energía Solar (ANES) espera que se otorguen permisos por hasta 600 megawatts al finalizar el 2026, pero, además, que se logre la ambiciosa meta de llegar a 2,500 megawatts instalados al finalizar el sexenio.
Gilberto Sánchez, presidente de la ANES y miembro del Consejo Consultivo para Intersolar México, explicó a El Economista que, a un precio promedio de 1 dólar por watt instalado con esta tecnología, las inversiones han superado los 245 millones de dólares en un año, pero llegarán a 600 millones de dólares al terminar el 2026 y el país tendrá infraestructura por un valor de 2,500 millones de dólares en techos solares y plantas bajo el régimen de autoconsumo en el 2030.
La actividad de autoconsumo eléctrico está diseñada para los generadores de más de 0.7 pero menos de 20 megawatts y simplifica la obtención de su permiso de generación y consumo en sitio de la energía, por lo que se espera que se convierta en uno de los mayores detonantes de energía renovable tanto en la red de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como en factor para liberar carga, dijo.
“Hay una gran expectativa por este tipo de conexiones porque en verdad pueden detonar la actividad industrial con total certeza de que se tendrá energía suficiente y a precios ajenos a la volatilidad, en el caso de la renovable como la solar, para llevar a cabo los procesos manufactureros”, aseguró.
El autoconsumo, antes denominado abasto aislado, es una modalidad de generación eléctrica en sitio, destinada exclusivamente a satisfacer las necesidades propias de la empresa usuaria. Uno de los aspectos destacados del autoconsumo es su flexibilidad operativa, que permite a las empresas producir y gestionar su propia energía, a través de una red eléctrica privada diseñada para este fin, reduciendo la dependencia de la red eléctrica tradicional, en el caso aislado, mientras que interconectada funciona entregando energía en los momentos de producción, cuando hay sol, y guardando en baterías para usos posteriores o tomando de la red en el esquema de net billing o compra venta de energía con la CFE.
De los 24 permisos de autoconsumo registrados al 30 de junio de 2026, 167 megawatts repartidos en 12 permisos corresponden a autoconsumo interconectado y 78 megas en 12 títulos de uso aislado.
Dos de éstos son permisos de proyectos fotovoltaicos, cinco permisos más para plantas de combustión interna a gas natural y diésel, con una capacidad conjunta de 44 megawatts. También hay un proyecto de 12.7 megawatts instalados mediante bioenergía con bagazo de caña migró del régimen anterior para participar como abasto aislado en Veracruz y 13 proyectos por una capacidad de 149 megawatts instalados son para cogeneración mediante gas natural en los procesos térmicos de empresas manufactureras.
Finalmente, nueve permisos por 111 megawatts ya están en operación y 15 más por 148 megawatts están en construcción, por iniciar obras u operando parcialmente. La capacidad instalada en promedio en estos nuevos permisos es de 10.2 megawatts.
Por: Karol García Zubía
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