La discusión en el Simposio 2026, «Seguridad sin excusa», en el sector de la industria, se centró en la evolución del concepto de seguridad laboral.
Zacatecas, Zac.- La discusión en el Simposio 2026, «Seguridad sin excusa», en el sector de la industria, se centró en la evolución del concepto de seguridad laboral. El tema principal fue la transformación del derecho del trabajador a negar una acción bajo condiciones de riesgo, estableciéndose como una obligación.
El debate entre líderes empresariales y sindicales identificó que la madurez de la cultura de seguridad requiere que la responsabilidad de la prevención no recaiga solo en el departamento especializado. “La decisión final, con potencial para evitar un accidente, se localiza en cada uno de nosotros. Este cambio define al trabajador como el primer responsable de su integridad y la de sus compañeros”, dijo Carlos Pavón, secretario general del Sindicato Minero “Frente”.
Expuso, que la implicación directa de este deber es que la detención de una tarea, la verificación de un riesgo y la negativa a ejecutar una acción en condiciones inseguras son actos primarios de responsabilidad. “Este deber se ejerce hacia el individuo, su familia y la operación”.
Panelistas como Rafael Rebollar, director general de Peñoles; Octavio Alvidrez, director general de Fresnillo PLC, se refirieron a la aplicación de esta obligación requiere dos condiciones en el liderazgo: la coherencia y la generación de confianza.
Se señaló que para que un trabajador reporte una condición sin temor a juicio o consecuencias, los líderes de la organización deben manifestar una alineación entre el discurso de seguridad y las decisiones operativas. Además, se indicó que la coherencia desaparece si se prioriza la producción o la utilidad sobre la vida.
En un ambiente laboral regido por normativas, la decisión individual opera dentro de un contexto de reglas. Se estableció que el incumplimiento de los procedimientos, al intentar un atajo, resulta en consecuencias directas, siendo el daño físico la principal.
“La confianza es un activo que requiere tiempo para establecerse y se afecta rápidamente por inconsistencias”, reiteraron.
Las empresas deben crear un entorno donde el acto de reportar una condición insegura sea reconocido, en ese sentido, firmaron un compromiso denominado “seguridad sin excusas”, con el fin de llegar a cero accidentes fatales.
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