La guerra entre EE.UU. e Irán dispara los precios del petróleo y gas, afectando la economía y los combustibles en Centroamérica. Energías renovables y biocombustibles surgen como alternativas estratégicas.
ESCENARIO ACTUAL DEL CONFLICTO:
Los intereses y pretensiones que se desarrollan en una guerra siempre observan objetivos estratégicos desde la posición en la que se tome parte y de la visión con la que se aborde el origen del conflicto y sus consecuencias.
De esta manera, desde el bloqueo económico y de combustibles a la isla de Cuba, la intervención en Venezuela con fines de detener al expresidente Maduro y de reclamar la compensación por el daño sufrido a las empresas norteamericanas en ese País, los Estados Unidos de América (EE.UU) han implementado una nueva geopolítica que está impactando fuertemente el sector energético a nivel mundial.
En marzo de 2026 se inició una guerra entre los EE.UU. que con Irán en marzo de 2026 argumentando el impedir el desarrollo de armas nucleares, frenar su programa de misiles balísticos y cesar el apoyo iraní a grupos paramilitares en Oriente Medio.
Es necesario señalar que Irán ocupa el tercer lugar mundial en reservas probadas de petróleo después de Venezuela y Arabia Saudita, con 209 mil millones de barriles aproximadamente, es el segundo lugar en gas natural, con aproximadamente 33 billones de m3, Zinc con 170 millones de toneladas, carbón entre 1,100 y 1,200 millones de toneladas, cobre con más de 19,000 millones de toneladas, hierro con más de 4,200 millones de toneladas, Plomo con 2 millones de toneladas, turquesa con 9,000 toneladas de roca matriz.
Además, Irán ha realizado una maniobra militar en la que ha cerrado el estrecho de Ormuz, que es uno de los pasos marítimos más importantes y estratégicos a nivel mundial, ya que alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo transita por dicho espacio que es una ruta comercial que conecta a los productores de petróleo de la península arábiga, Irak y del mismo Irán con los mercados de la región de Asia-Pacífico, Europa y América del Norte.
EFECTOS ECONÓMICOS DE LA GUERRA PARA MÉXICO Y CENTROAMÉRICA:
Uno de los efectos de corto plazo de esta guerra para la economía mundial es la reducción de la oferta de petróleo y sus derivados, lo que hace que el precio del barril de petróleo se encarezca, lo cual favorece en cierta medida a los países productores de petróleo ya que generan más ganancias por la venta de barriles.
En pocos días el Brent subió más del 6% hasta casi los 110 dólares por barril, su nivel más alto desde el 9 de marzo, mientras que los precios del gas natural europeo aumentaron un 8% hasta los 55 euros por Mwh.
Para el caso de México y Centroamérica, este aumento beneficia principalmente a México y un poco a Guatemala que son los únicos países productores de petróleo en esta región haciendo que perciban un precio más elevado por sus exportaciones, empero ello también significa un aumento en el precio de sus gasolinas, diésel, turbosina, destilados de petróleo y petroquímicos.
Por otro lado, los países que dependen de la importación de petróleo y sus derivados, hacen que se compren a precios más elevados, por lo que se encarecen estas importaciones y por ende en sus economías los precios de los combustibles se encarecen, como es el caso de la gran mayoría de los países de la región centroamericana.
De esta manera, con el fin de poder controlar los precios de los productos y servicios los gobiernos tengan que ajustar su política económica de tal manera que se realicen subvenciones o mayores estímulos a los combustibles con el fin de mantenerlos dentro de un precio razonable y con ello evitar que se tengan precios elevados para la población, el transporte.
Por lo que lo que de mantenerse por tiempo prolongado la guerra y el cierre del estrecho de Ormuz, se puede generar un déficit en las finanzas públicas de los países centroamericano, acompañado de una elevada inflación.
De acuerdo con información de Bloomberg, Costa Rica ha optado por absorber una parte significativa del costo de los combustibles mediante un subsidio de 1,189.8 millones de pesos (aprox. 19.5 millones USD), El Salvador no ha aplicado subsidios y los combustibles han alcanzado sus valores más altos desde septiembre de 2024, con un precio de la premium de $4.08 USD y la regular en $3.84 USD y el diésel en $3.77 USD, Guatemala enfrenta crisis de precios agravada con incrementos de hasta $1.30 USD por galón en menos de 2 semanas. Nicaragua mantiene los valores de los combustibles sin variación, mediante una postura de contención con una política de congelamiento de precios, con precios de $4.87 USD por galón de regular, $4.99 USD por premium y $4.40 USD por diésel. Nicaragua ha optado por un sistema que reparte el aumento entre el Estado y el consumidor, aunque los precios continúan subiendo con precios de $4.48 USD por la premium y de $3.93 USD por diésel.
Además, que al aumentar los costos de transportación hacen que se baje el consumo en determinados servicios, tal como ya acontece con el turismo en la región, lo que hace que los ingresos que se reciben de este sector se vean limitados para los particulares y el Estado.
De donde los bonos en dólares de países como Barbados, El Salvador y República Dominicana han registrado pérdidas de más del 2.5% desde que EE.UU. e Israel lanzaron ataques aéreos conjuntos contra Irán a finales de febrero. En América Latina, la caída promedio ha sido de 1.8%.
CONCLUSIONES:
De esta manera, aunque Centroamérica no participa directamente en este conflicto las repercusiones económicas le alcanzan. De manera automática los precios del petróleo se dispararon y los inversionistas trasladaron los activos a bonos del Estado y al oro. Así como un cambio en las rutas comerciales desde y hacia la región que cancelaron o desviaron rutas lo que eleva el costo de las mismas por lo que esta logística representa.
Lo anterior representa notablemente un aumento en los precios que Centroamérica paga por las importaciones de petróleo, petrolíferos y derivados.
Una escalada en los precios del petróleo por el conflicto de la guerra significa un incremento en los combustibles utilizados para los medios de transporte terrestre y marítimos que convergen en la región, así como los que se utilizan para la industria eléctrica, de tal manera que esto genera un incremento en los precios de los productos, bienes y servicios que se trasladan para su consumo final para los consumidores centroamericanos, lo que conlleva a efectos inflacionarios y de gasto público para su control y de políticas en las tasas de interés para su control.
Una alternativa que se empieza a divisar en la región como a nivel mundial es la producción de biocombustibles, así como la gran matriz energética que se tiene en materia de energías renovables. Por otro lado, una mayor implementación de estas energías renovables, aunque son ya usadas principalmente en el sector eléctrico ayudaría a abastecer cada vez la mayor demanda de electricidad, por parte del sector industrial, doméstico y del mismo sector gubernamental. Lo anterior ofrece una gran ventaja para la región derivado a la interconexión eléctrica entre las redes de estos países.
Lo anterior tiene sustento tal y como se ofrece con las alternativas que los países centroamericanos cuentan.
Nicaragua cuenta con el mayor potencial eólico de Centroamérica y cuenta también con energía geotérmica y solar; Costa Rica es el país con el mayor potencial hidroeléctrico de Centroamérica; Guatemala por medio de la biomasa junto con la solar, hidroeléctrica y geotérmica; Honduras con potencial geotérmico sumado a sus recursos solares, hídricos, eólicos y de biomasa. El Salvador con sus recursos naturales y Panamá con la infraestructura del canal basado en energía hidráulica.
Los cuales ofrecen alternativas para este 2026 para el desarrollo económico de la región dejar de depender en los hidrocarburos cuyos precios se ven con fluctuaciones importantes por la guerra.
Por MBA. Víctor H. Juárez Cuevas.
*El autor es CEO de Edge Innovation que asesora y da consultorías a empresas líderes del sector energético en México. Participante en la integración de las reformas energéticas y estructurales de México. Autor del libro: Fondo de desarrollo para los municipios fronterizos de México: Una visión de política pública que logró su implementación en el Congreso de la Unión.
Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes Centroamérica.
Encuentre la nota en: https://forbescentroamerica.com/2026/03/23/efectos-economicos-de-la-guerra-para-mexico-y-centroamerica-en-el-sector-energetico















